Algo Sibarita de vuelta en Amsterdam

Old Fashioned Hustle

 

Han pasado 509 días desde que publiqué mi último posteo… Ha corrido mucha agua bajo el puente, incluyendo:

  • Una prodigiosa aventura en Qatar 2022
  • Una minúscula participación en la última película de Indiana Jones
  • Una nueva mudanza.

Tras casi diez años en Londres, le llegó la hora a Amsterdam. Y acá ando, descubriendo la vida gastronómica de esta hermosa ciudad, entre otras cosas…

Arranco sin preámbulos: Ámsterdam tiene muchas cosas lindas, pero como nos encanta criticar empezamos por ahí: el clima es peor de lo que esperaba. Es horrendo. Quién haya iniciado el mito de que en Londres llueve mucho, claramente nunca vivió en los Países Bajos. Por Dios!… Pero algo que no esperaba, es la calidad del servicio en el rubro de la hospitalidad. Es bajísima. Encontrar un lugar donde te atiendan bien en esta ciudad es una excepción. Una de cal, una de arena…  Lo que si esta buenísimo, – si me han leído ya saben lo importante que son para mí – es que la higiene de los baños generalmente es muy alta. Parece que acá, cuando las mujeres usan los baños son muy consideradas. 

Empiezo, con algunas de mis experiencias desde que me he radicado en la ciudad de las tres equis.  

– Habiendo sido una cliente regular del excelente Lyaness en Londres, estaba ansiosa por conocer la primera incursión internacional de Mr Lyan. Por lo que mi segunda noche en Ámsterdam como residente, bicicletié 23 minutos hasta Super Lyan (Nieuwezijds Voorburgwal 3, 1012 RC).

Creo que tenía las expectativas muy altas… Cuestión que resultó ser una experiencia totalmente decepcionante. Empezando por los bartenders que parecían no tener muchas ganas de estar ahí, ni tampoco atender a nadie. Me pedí una Heineken 0.0%. Al rato pregunté si tenían maníes que no fueran picantes, me dijeron que sí y me trajeron un bowl con maníes picantes… Se lo mencioné a quien parecía ser un encargado y se disculpó por el malentendido. Habiendo terminado mi cerveza, y viendo que la noche no iba a mejorar pedí la cuenta (€4.50) pagué, me fui y no volví nunca más. Lamentablemente, Super Lyan está en veredas opuestas a la consistente hospitalidad de Lyaness. 

Veredicto: 1 Braca

– A nueve días de estar acá y con ganas de salir, busqué en Google Maps «Mejor Speakeasy en Amsterdam» y los resultados de la búsqueda me mostró en primer lugar: Door 74 (Reguliersdwarsstraat 74, 1017BN) y sin pensar demasiado allá fui.

Éste no decepcionó… Como todo speakeasy que se precie, la entrada está medio oculta y sin carteles, con cómodas butacas de cuero alrededor del bar, luz tenue, pocos asientos. Una vez que descifré adónde tocar timbre, la recepcionista abrió la puerta y me dejó sentar en la barra sólo por una hora ya que estaban completos. No servían comida pero el bartender me dijo que estaban creando un menú de snacks y me acercó un pequeño bowl con nueces y otro con una crema de queso azul. Exquisito.

El menú de tragos estaba inspirado en el Ave Fénix acompañado de ilustraciones muy interesantes. Para no alejarme demasiado de la vara que uso para medir los bares, me pedi el Old Fashioned Hustle, el cual luego me enteré había ganado el premio al Mejor Old Fashioned del Pais. 

No puedo recordar el nombre del bartender, pero fue una conversación muy agradable y todos detrás de la barra parecían salidos de un comercial de Calvin Klein, lo cual hizo la visita aún más amena. Una vez que terminé mi trago me preguntó si quería otro, pero le dije que tal vez él debía chequear si tenia tiempo para uno más… Lamentablemente, las reservas seguían en pie así que pagué la cuenta (€16+propina) y antes de irme pedí una recomendación para continuar mi noche. 

Tras 213 días de aquella vez, en enero de este año volví a visitar Door 74, una noche de domingo antojada de un Old Fashioned. Ahora tiene un nuevo menú pero pedí lo mismo. El servicio ésta vez no se destacó, pero si ando por ahi, seguro vuelvo. 

Veredicto: 4 Bracas

 

– Una de las recomendaciones de la amable recepcionista fue Law & Order Bar (Voetboogstraat 4, 1012 XL), así que encaré para la – tristemente – histórica calle. Este bar no es tan lindo como el anterior, pero su lema es «un bar sin boludez«. El menú es elaborado pero sin ingredientes complicados y difíciles de descifrar. Me pedí el Port Fashioned para arrancar, el cual es una interesante versión del clásico, sólo que un poco más dulce debido a la presencia del vino. Como la estaba pasando bien, y el hidratante agua no escaseaba, continué con el Vieux Carre. Impecable.

Todavía no he vuelto por allí, pero sin duda, me sentaría de nuevo en esa esquina de la barra. 

Veredicto: 4 Bracas

 

– El dia que fui a la primera entrevista para mi actual trabajo, necesité con urgencia sentarme en algún a redactar un carta de motivación para dicho puesto. Acá generalmente, piden enviar el CV acompañado de esta nota donde uno explica las razones por las cuales aplica. Similar a la carta de presentación (cover letter) pero diferente. Por mi parte, creo que son una absoluta pérdida de tiempo y detesto escribir este tipo de cosas, pero no me quedaba otra opción. Así fue, que alrededor de las 4 de la tarde, entré a The Uptown Meat Club (Van Baerlestraat 7, 1071 AL), ya que estaba vacío y necesitaba un lugar donde pudiera concentrarme y WiFi.

Le expliqué al chico que estaba en la barra el motivo de mi visita y me invito a sentarme en la barra. Me pedí un café y luego de un rato, ya que era un día de mucho calor – uno de los tres días del año que hizo 30 grados -, me pedi un té verde frio. Una vez que envíe la bendita carta, pedí la cuenta (€7.00 + propina), le agradecí al chico y le prometí que iba a volver, más que nada por su amabilidad. 

Como soy una mujer de palabra, casi un mes después, en un día en el que estaba muerta de hambre a la hora de la cena pasé por la zona y decidí entrar, después de todo, tienen carne a la parrilla… Y el asado siempre se extraña. 

Me dieron lugar en una de las mesas altas cercanas a la entrada del local. En el menú se puede leer un párrafo donde explican «Nuestra Carne«, y dice así: «Estamos orgullosos de utilizar exclusivamente carne de vaca holandesa Holstein, una raza de ganado de doble propósito que primero proporciona leche, luego disfruta de un período de descanso, para liberar el estrés y ganar algo de grasa, y finalmente proporciona una carne maravillosamente tierna y de alta calidad. ¡Reducción del impacto medioambiental, mejor vida para los animales y excelente sabor para su carne! Nuestros chefs estarán encantados de mostrarte nuestra selección de cortes de carne y nuestro horno de brasa Mibrasa, que le da a nuestros filetes el mejor toque final.«

Por supuesto, estoy 100×100000 del lado de la sustentabilidad y reducir el impacto negativo que el hombre genera en el planeta que se esta derritiendo. Por lo cual, me resultó muy interesante dicha información y me alivia la conciencia un poco, ya que no está en mis planes convertirme al veganismo o al vegetarianismo. Yo les cedo el verde pasto a las vacas.

Para comer, pedi Lomo/Tenderloin (200 gramos) que decía venir acompañado de ensalada verde/green salad y una salsa a elección: Chimichurri, Béarnaise o Pimienta. Fui por el primero. Para beber, pedí un vaso de Catena Zapata La Consulta Malbec. Siempre que puedo, pido vino argentino. Es mi pequeña contribución a la industria nacional desde la lejanía… Exquisito, como era de esperarse.

Mientras todo marchaba, bajé al baño, y me encontré con una situación desagradable, donde el parrillero estaba literalmente cagando a pedos a uno de los empleados, que resultó ser el chico que me había atendido la primera vez que fui. Obviamente, desconozco el contexto de la discusión, pero mientras involuntariamente yo era testigo de la reprimenda, eso no detuvo el agresivo ensañamiento verbal hacia a esta persona (Fxxxxxg incluídos)… Me hizo sentir super incómoda, pero por sobre todo, me sentí muy mal por el empleado. Y cuando salí del baño, el parrillero seguía a las puteadas… O sea, un escenario inesperadamente poco ameno. 

Con cierto sabor amargo, recibí el trozo de lomo, el cual venía acompañando de algunas hojas de lechuga y rúcula que yo no describiría como una ensalada… Lo más triste fue la carne, que parecía cocida a punto jugoso, pero estaba seca. Sí, sé que suena contradictorio y como verán en la foto pareciera que hay jugo en la tabla, pero la carne estaba seca, seca, seca. Otra decepción… Mucho orgullo, la Holstein contenta, el horno Mibrasa, pero pocas nueces… 

Le pedi la cuenta al chico que había sido humillado, le dije unas palabras de ánimo (aunque sé que no era asunto mio). Le recordé que yo había estado casi un mes atrás y le agradecí la amabilidad de aquella vez. Pagué la cuenta ( (€41.95 + propina) y le deseé mucha suerte. 

Me fui silbando bajito para nunca más volver. 

Veredicto: 2 Bracas 

Voy a culminar este post aquí, ya que tengo toda una lista de lugares para contarles, pero como sé que la gente ya no lee, no lo quiero hacer tan largo.

Algo que sí tengo que agregar, es que si se me ocurre volver al rubro hospitalidad acá, la voy a romper, porque siempre tuve como prioridad absoluta que los clientes se vayan felices y exceder sus expectativas. Y acá ese espíritu escasea. 

 

Hasta el próximo post, y GRACIAS por estar ahi.  Salud! (o como dicen acá: Proost!)

Algo Sibarita

 

Pd.: si tienen ganas de ver y escuchar mis historias culinarias en tiempo real, me pueden seguir en Instagram 😊

 

Pd.2: sigo intentando que ésto llegue algún día a los ojos de Lionel Messi, se agradece la difusión: https://youtu.be/BGeMbgI9i5k 🫶🏼

 

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