Este mes cumplí un año de vivir en Ámsterdam y en este tiempo he llegado a ciertas conclusiones. Una de ellas, es que Países Bajos jamás va a ganar un Mundial de Fútbol. La otra, es que no voy a vivir en este país por mucho tiempo… Salvo que Mauricio Pochettino o Marcelo Gallardo decidan tomar las riendas del Ajax y me den un motivo para quedarme en la ciudad de la lluvia…. El proceso de razonamiento detrás de estas conclusiones ameritan un desarrollo mucho más amplio que un posteo en este blog, por lo que voy a limitarme a contarles lo difícil que es encontrar un buen lugar donde comer afuera en esta ciudad.
Por razones de prioridades profesionales y uso inteligente de mis días, éste sea mi último post en Algo Sibarita al menos, por un tiempo… Lo cual tiene importancia cero en el mundo cibernético ya que no me lee ni mi Madre. Pero bueno, aviso nomás para los que sí están del otro lado leyendo estas líneas.
Continúo entonces con otro raconto de lugares que he visitado este año intentando ser lo más concisa y precisa posible.
- Pastis (Eerste Constantijn Huygensstraat 15, 1054 BP). Menú del subcampeón. Visité este lugar en 2012 en mi segundo viaje a Europa y cuando lo encontré una vez viviendo acá, me dije tengo que ir. Ésta segunda visita, fue durante el frio y la oscuridad de un sábado de febrero. Estaba repleto. Sin lugar en la barra, me dieron una mesa en el piso de arriba por una hora, ya que como siempre, estaba todo reservado. Solo bebí agua, y para comer pedí de entrada los Escargots with gratinated herb butter/Caracoles con manteca gratinada de hierbas y la Steak Tartare/Filete tártaro. Los caracoles no me gustaron por exceso de hierbas y la Tartare estaba bien. Las mozas fueron muy agradables y atentas. Una vez que terminé de comer, me preguntaron si quería postre, y tenía lugar pero no tiempo ya que debía dejar la mesa. Les pedí la cuenta nomás (€21.75+propina) y partí para casa. Volvería por una tercera vez…
Veredicto: 4 Bracas.
- Salmuera (Rozengracht 106-110, 1016 NH). Menú influenciado por la cocina Latinoamericana. Visité este lugar porque diferentes personas, desde clientes a conocidos, me lo recomendaron como un lugar ‘excelente’ para comer carne. Por lo que un día, de nuevo en la búsqueda de un buen asado, fui. Con tanta recomendación pensé debe estar buenísimo… Un miércoles después del laburo encaré sin reserva. En la entrada los asadores me sonrieron, y el anfitrión me dio un lugar en la barra, que no es lo suficientemente ancha para que una persona coma cómoda, ya que entre las botellas de bitters apenas queda lugar para el comensal. Pedí para tomar, una Sprite, o una Heineken 0%, la verdad no recuerdo bien. Para comer, fui directo a la carne, pero debo admitir que me ilusioné con el poster del Asado Argentino en la entrada y me desilusioné al leer el menú sin cortes argentinos, como la infaltable Tira de Asado… Básicamente, un engaña pichanga. Entonces pedí 200 gramos del Bife Chorizo – Entrecôte y la Ensalada verde, para la cual tuve que pedir me trajeran condimentos. Y ni me gasté en preguntar si su Chimichurri contiene cilantro o no, ¡¡¡porque te lo cobran!!!. Ahí es cuando te das cuenta que los dueños son neerlandeses. En lo que a mi respecta, cobrar el chimichurri es una blasfemia. Tiene sentido que Países Bajos sea uno de los países más ricos del mundo, no te cobran el oxigeno que respirás porque todavía no encontraron la forma de envasarlo. Pero bueno, la carne llegó jugosa, y luego los cubiertos. Al menos la asan al punto pedido, pero está años luz de ser algo parecido a nuestro asado en cuanto a sabor. Tras hacer malabares entre la ensalada y la tabla, terminé de comer y pedí la cuenta (€35 propina incluida) que demoraron bastante en cobrarme, pero al menos el chico se disculpó.
Veredicto: 2 Bracas.
- NEXT (NDSM-Kade 2, 1033 PG) Menú ecléctico del Chef Jaimie van Heije. Llegué acá de casualidad una tarde para matar tiempo antes de mi clase de holandés, que en esta ocasión era una visita al STRAAT, el museo de arte callejero y graffiti. Buscando un lugar para comer, vi asientos vacíos adentro y una mesa ocupada afuera, así que entré. Sólo después de ir al baño me di cuenta de la dimensión de este lugar. Es un espacio enorme e impresionante y con una onda muy cool. Como ya estaba en mi época de no beber alcohol, para tomar pedí una gaseosa de Elderflower/Flor de Saúco, y me acercaron un bocadito super bonito y delicado. Para comer pedí la Short Rib/Costilla Pequeña con ajos negros y reducción de vino, y la ensalada de kale/col rizada con piñones y levadura. La costilla en realidad es el corte y la carne cocida durante toda la noche luego es compactada en un cubo como verán en la foto. Era una manteca y la ensalada estaba exquisitamente condimentada. Dado que las porciones no son grandes, al final tras escuchar la recomendación del mozo cubano, pedí de postre la Eclair con coco y lima, que fue lo que menos me gustó de lo que probé pero se nota mucha dedicación y originalidad en la propuesta. Pedí la cuenta (€37 + propina) y partí para empezar mi visita en el museo. Su lema reza: «For the now and the next» (Para el ahora y el próximo)… Y a pesar de que me queda muy a trasmano, tal vez haya una próxima.
Veredicto: 3½ Bracas.
- De Laatste Kruimel (Lange Brugsteeg 4, 1012 GB). Cuando mi hermana y mi sobrino vinieron a visitarme en marzo, una tarde después de devolver la bicicleta con carrito que había alquilado, caminamos por el centro y encaramos para un lugar al cual los quería llevar, pero estaba lleno. A unos pasos mi hermana divisó otro sitio y se metió a preguntar si había lugar para tres. Resultó que tienen un piso arriba que no se ve desde la vereda y llegamos justo antes de que la última mesa disponible se ocupara. Pedimos para tomar, un capuccino con leche de avena, un café latte y un jugo de naranja para el niño. Para comer, pedimos un scon con crema y mermelada, mi hermana una Torta de zucchinis con crema de limón y yo un Cheesecake de frambuesas. Resultó ser un montón de comida porque las porciones son muy generosas. Las chicas fueron super amables, y una de ellas nos regaló una galleta de chocolate (porque ya estaban cerca de la hora de cierre) y luego nos trajo otros bocaditos. Al final, nos llevamos los regalos en un paquetito junto con casi toda mi porción de Cheesecake, ya que ayudé a liquidar el scon que mi sobrino no quiso terminar. Mi hermana no me dejó pagar la cuenta. Nos fuimos con la panza llenísima y el corazón contento ya que la experiencia fue sumamente acogedora y todo estaba exquisito. Sin duda, un hallazgo fenomenal.
Veredicto: 4½ Bracas.
- Wow Crab (Utrechtsestraat 45, 1017VH) Habiendo despedido a mis visitas, pintó un poco el bajón, entonces qué mejor que comer rico para levantarme el ánimo. Como estaba en el tranvía, me fijé como llegar acá. Lo descubrí a través de uno de los tantos molestos avisos publicitarios en Instagram y me recordó a mi querido Big Easy de Londres. Pero Wow Crab, en mi experiencia no tiene nada de guau. Quise entrar por lo que parecía la puerta pero estaba cerrada y un comensal desde adentro me indicó la entrada… Podrían poner un cartel, no cuesta nada. Estaba casi vacío, me preguntaron si había reservado – No… – y me dieron una mesa para dos en el medio del local. La moza que dijo que escanee el código que tienen en un cartel de plástico en la mesa y ordene online. Quería pedir langosta, pero las opciones son privativas para una sola persona, los combos arrancan en €62 y €56.75 por 600 gramos aproximadamente. Cuestión que solo pedí para tomar una Coca-Cola que me sirvieron sin vaso y para comer unos Edadame Beans/Frijoles Edadame y una porción de Fried Squid/Calamar Frito. Terminé las 6 piezas de calamar aceitoso bastante rápido, y al ratito los frijoles. Nadie se acercó a mi mesa, por lo que fuí hasta el baño en el segundo piso y luego pagué la cuenta (€17.29) en la barra y me fui para nunca jamás volver.
Veredicto: 1 Braca.
- Risto Enoteca PepeNero (Eerste Oosterparkstraat 3-5, 1091 GT) Ésta fue otra recomendación de un muchacho que conocí el año pasado, quien me recomendó Kaagman & Kortekaas. Un jueves a la tarde, llamé para ver si tenían lugar y me dejaron ir, mientras devolviera la mesa en hora y media. Cuando llegué, me dieron una mesa en un rincón y me ofrecieron agua (sin opción de agua de la canilla). Me entregaron el menú impreso con manchas y pedí para tomar un Crodino, un aperitivo italiano sin alcohol del grupo Campari que probé por primera vez en Sicilia. Para comer, pedí Polpo grigliato su purea di patata al tartufo/Pulpo a la plancha sobre puré de papas trufado, el cual debe ser de las porciones más generosas de pulpo que he comido, pero estaba desabrido y al igual que el plato principal, Tagliolini al nero di seppia con gamberetti servito su una crema di zuchhine/Tagliolini de tinta de calamar con camarones servidos sobre crema de calabacín, estaba cocido al dente pero los ingredientes del plato estaban apenas tibios y un exceso de perejil que no lo hizo agradable al paladar. Desilusión total, esperaba mucho más de este lugar, aunque uno se entretiene viendo como derriten la forma de queso parmesano para la pasta… Estando repleta, pedí la cuenta (€53.15 + propina), donde casi me infarto cuando vi que una botella de agua la cobran €6.75… Después de esta experiencia, aprendí que no me conviene pedir recomendaciones gastronómicas a los locales.
Veredicto: 3 Bracas.
- Pata Negra (Utrechtsestraat 124, 1017 VT) Había leído sobre este lugar y tras las desilusiones ya contadas, un día a fines de marzo entré. Estallaba de gente, un bullicio hermoso, música de fondo, los empleados super atareados de acá para allá, y me dieron un lugarcito en la barra. De entrada, Gabriel, uno de los meseros me cayó simpático y cuando estaba pidiendo las tapas, me recomendó que con tres platos estaba bien, ya que son abundantes. Y acá se comen tapas españolas como Dios manda. Estaba antojada de Boquerones fritos, y agregué los Calamares y las Gambas al Ajillo que picaban al punto de arder (Mala mía, decía chilli en el menú pero no imaginé que eran ajíes). Todo estaba riquísimo, cocido excelentemente, sabores equilibrados, nada demasiado salado ni con gusto a poco. Para tomar, pedí dos Heineken 0. De postre, me tenté con el Flan. Cuando ya había pagado la cuenta (€46.70 + propina), Gabo me insistió para quedarme un rato más, por lo que me pedí otra Heineken 0 (€4.10) y puso un tema de Dama Gratis para hacerme sentir en casa, lo que me reí. Al poco tiempo volví, me senté con amigos afuera y nos echaron porque estaban cerrando. Retorné a fines de abril, repetí Boquerones, probé las Croquetas de jamón y bacalao y el Queso frito, que no pude terminar porque estaba repleta, más la Heineken 0, la cuenta fue €31.10 + propina. Tengo que volver antes de la Copa América ya que Gabo se ríe de que no beba alcohol hasta dicha fecha. A pesar de que siempre están llenos, me encuentran lugar y la atención es genial. Por ahora, Pata Negra es el único lugar que cumple con mis estándares.
Veredicto: 5 Bracas. Pata Negra, en la cima de la tabla, como los equipos de Pep.

- Cannibale Royale (Rozengracht 114, 1016 NH) A fines de abril, de nuevo, en la búsqueda de carne decente, habiendo sido éste otro recomendado me acerqué a ver qué tal. Me dieron un lugar en la barra y me sorprendió gratamente la atención del bartender, ya que acá no te conversan mucho. Pero este chico, desde el principio con una sonrisa me dió la bienvenida y el menu. Charlando, le pedí para tomar una Heineken 0, y tras haber leído las opciones de comida, él me recomendó la que yo estaba pensando, entonces pedi para comer L’Incroyable, el ojo de bife de 250 gramos y la ensalada Lil’ Caesar con croutons, queso Grana Padano, alcaparras fritas, huevo y aderezo Cesar. Ésta ultima estaba buenísima y era una porción decente. En cuanto a la carne, de nuevo, bien cocida pero no deja de ser como un bife a la plancha. En comparación con Salmuera, me quedo con éste lugar porque la atención fue superior. Una vez que finiquité mi tabla, pedí la cuenta (€35.90 + propina) y me despedí del joven bartender holandés que, por primera vez hizo mi estadía más agradable de lo usual.
Veredicto: 3½ Bracas.

El primer día de mayo, de casualidad terminé sentada en la ‘terraza’ de Enté, al lado de un grupo de mujeres. Una de ellas, luego de entablar conversación me recomendó la aplicación de citas Breeze, la cual – sin expectativas y sin creer en este tipo de medio para conocer gente – instalé y concerté una única y última cita, que terminó siendo en Compartir. Tras este encuentro fallido, me encontré – por invitación de la moza/bartender – sentada en la barra del lugar, charlando con ella, el chef y su amigo, a los cuales, les pregunté sus restaurantes predilectos en Ámsterdam… Uno de los recomendados fue:
- Café Caron (Frans Hals Street 28 H, 1072 BS) Este bistró fue galardonado con un Bib Gourmand de la Guía Michelin, que distingue a los buenos restaurantes que ofrecen cocina refinada a un precio asequible. El lugar es super lindo, cocina abierta, decoración minimalista, mucha madera y azulejos blancos. Me recibió una anfitriona con cara de pocos amigos, que tras consultar la lista de reservas, me dió una butaca en la barra. Lamentablemente, ahí sentada, de vez en cuando me salpicaban con agua de la pileta cuando enjuagaban los vasos y copas. Al ratito, el chico detrás de la barra me preguntó si quería agua con o sin gas (de la filtrada que te cobran el servicio) y me ofreció ostras. Tras una incómoda pausa, le pedí el menú y me explicó que tenía la opción de 3 pasos y A la carta. Le dije que no estaba bebiendo alcohol y pregunté si tenían alguna alternativa, y además de gaseosas me mostró en el menú tres vinos sin alcohol de Jörg Geiger. Me ofreció probarlos y acepté. El Grenache N.36 era indescriptiblemente horrendo, como un jugo de grosellas pero peor y el Blanc de Blancs, parecía un jugo de pera, pero me dio vergüenza rechazarlo también y decidí desperdiciar €10.50 en una copa. Todavía no comprendo por qué no pedi una Heineken 0. Luego de que me explicara uno de los postres, finalmente, decidí pedir una entrada y plato de la carta, en lugar del menú. Empecé con el North Sea Crab, kohlrabi, capers, vadouvan/Cangrejo del Mar del Norte, colinabo, alcaparras, vadouvan. el cual estaba delicadamente preparado, se nota la detallada elaboración. De principal, fui por la Rabbit Leg, potato millefeuille, sauce Madeira, endive/Pierna de conejo, milhojas de papa, salsa Madeira, escarola, la cual estaba exquisita y cocida a la perfección, crocante por fuera y tierna por dentro. La milhojas muy bien, y la escarola con zanahoria pecaba de exceso de perejil fresco para mi gusto. Cuando el chico detrás de la barra me retiró el plato me preguntó qué tal estuvo el conejo, le dije que estaba fantástico y finalmente me sonrió. Le pedí la cuenta (€61+propina) y pasé de nuevo por el diminuto baño, donde una expresión del cuadro colgando, me hizo sentir identificada con la experiencia en este lugar. Mucho Michelin, pero no me invita a volver.
Veredicto: 3 Bracas.
A modo de conclusión hasta nuevo aviso, debo admitir estar bastante decepcionada de la industria gastronómica de éstos pagos y lo que más me sorprendió es la carencia de cordialidad. A diferencia de otros países, donde los extranjeros tienden a ser el grueso del personal, aquí la gran mayoría del staff de hospitalidad es neerlandés, por lo que quiero creer que eligen por vocación este rubro, no por necesidad o por no tener otras alternativas… Pero éste trabajo exige amor y pasión por el servicio, sino no podés ejercerlo apropiadamente, o no durarás mucho.
Un claro de ejemplo, fue mi experiencia la semana pasada en Marbella. Estuve allí por un evento de trabajo y elegí uno de los lugares que teníamos designados para comer. Por cercanía fui a Lobito de Mar del Grupo Dani García (Av. Bulevar Príncipe Alfonso de Hohenlohe, 178, 29602 Marbella). Y a pesar de que tuve que insistir un poquito por una mesa en el lado del restaurante en lugar de las butacas altas, desde que me senté en mi mesa, la atención de Sebastián y el resto del staff fue excelentísima. Asimismo, la comida… Pedí de entrada, el Lobito de Mar en adobo, las Croquetas de Chipirón en su tinta y de principal el Salmonete de Marbella brasa, el cual primero me acercó fresco para mostrarme el tamaño, ya que otros que tenían eran muy grandes y él pensaba que éste más las entradas serían suficiente comida. Acompañé con una guarnición que no estaba en el menú, y como yo quería algo fresco Sebastián arregló un porción de lechuga con aderezo de oliva y limón y a su vez me consultó si quería el pescado frito o cocido a la parrilla y opté por la segunda. A medida que fue llegando cada plato, él me explicaba no sólo los ingredientes, sino las características del mismo como una pequeña historia. Pude escuchar que lo mismo hacía en cada mesa, por ejemplo, explicando con conocimiento y pasión como comer el carpaccio de atún a los comensales de la mesa continua. La charla también fue super amena y habiendo ya terminado de comer, no quería café ni postre, pero me dejaron terminar tranquila mi agua y usar su mesa de oficina por un rato. Una vez que pedí la cuenta (€49.25 + merecidísima propina), no tuve que esperar para pagarla y antes de irme busqué a Sebastian para agradecerle la atención. Así da gusto ir a comer afuera.
Veredicto: 5 Bracas. De nuevo, España en la cima de la tabla.
Por ahora, dejo acá. Gracias a Dios, al universo, la energía y a mi esfuerzo laboral de cada día, tengo por delante una emocionante y esperada visita a los Estados Unidos para ver al Más Grande de Todos los Tiempos de nuevo jugando a la pelota. Demás está decir que sigo buscando la forma de que éste regalo le llegue alguna vez, así que se agradece la difusión: https://youtu.be/BGeMbgI9i5k
Gracias por leerme, salud!
Algo Sibarita
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