Comer afuera o comer adentro, that is the question – Vol. I

A exactamente once meses y un día de haberme mudado a la coqueta ciudad de Ámsterdam, debo admitir que me está costando mucho – tiempo y plata – encontrar EL lugar dónde comer que marque todos los casilleros (No puedo encontrar el equivalente en inglés a la expresión ‘tick all the boxes‘, pero eso es lo que quiero decir). A pesar de la diversa propuesta gastronómica y supuesta alta calidad de la misma, si no falla la comida, falla el servicio, o la relación precio-calidad es discordante, o la atmósfera del lugar no invita a quedarse o a volver…

A continuación, algunos ejemplos de estas experiencias:

Café in the City (Kleine Gartmanplantsoen 5, 1017 RP)

Caimos acá una tarde con una compañera de laburo, en un día de lluvia horrible. Nos dieron una de las mesas contiguas a la puerta porque el resto del lugar ‘estaba cerrado’… Después de captar la atención de las mozas, logramos que nos dieran los menus, pero sólo nos entregaron la carta de tragos y queríamos pedir algo sólido. Para tomar, pedí un cappuccino y ella un té de jengibre. Para comer, yo me tenté con los American Pancakes/Panqueques Americanos y ella también, y con unas Bitterballen, por lo que pedimos todo junto, pero que mandaran como fuera saliendo. Al rato, llegó una sola porción de panqueques y luego las Bitterballen, por lo que tuvimos que aclarar y pedir otra porción de panqueques. Más tarde me tuve que levantar a pedirles una Coca-Cola, ya que nunca volvieron a controlar nuestra mesa. Recuerdo que los panqueques valieron la pena y fueron lo único salvable de dicha visita. La cuenta fue €47.50+propina no merecida y por ahora no me dio por volver.

Veredicto: 1½ Braca.

Panqueques y Bitterballen in the City

 

Spring Cafe Brasserie (Mauritskade 61, 1092 AD)

Unos amigos me invitaron a unirme a ellos a la visita que harían al Fitz’s Bar un sábado de diciembre. Les dije que me prendía ya que tiempo atrás, había hecho un intento por conocer dicho bar, léase aquí. Como de costumbre después del laburo tengo mucho hambre, por lo que primero necesitaba hacer una parada técnica. Recordé que el boutique hotel Pillows Maurits at the Park, alberga dos restaurantes, y después de 3kms en bicicleta, ingresé al Spring que estaba casi vacío, y pregunté si me podía sentar para comer algo rápido. El lugar está hermoso, como podrán ver en su website, con todos los detalles de decoración de interior acordes a la propuesta de lujo que ofrece este establecimiento. Todo amerita una foto. El personal fue super amable. Me trajeron agua (gratuita) a la mesa, unas aceitunas especiadas, y los menús. Me abstuve de tomar, ya que iba a beber fuertemente en el bar y tenía el estómago vacío, por lo que sólo pedí para comer, una Steak Tartare with sourdough crostini/Bife Tartare con crostini de pan tipo sourdough, y me llamó la atención en los acompañamientos, los Bagna cauda broccolini/Baby brócoli con Bagna Cauda… Como amante que soy de la Bagna Cauda los pedí. Pasados los 15 minutos los platos llegaron a mi mesa. La exquisita Tartare fue presentada a la perfección, no así tanto los broccolini que me desilusionaron un poco, con los manchones de Bagna Cauda que poco tenía que ver con la Bagna Cauda que conozco. Así y todo, creo que volvería al Spring para alguna ocasión especial. Tras dejar los platos limpios, pedí la cuenta (€25+propina) y encaré a encontrarme con mis amigos a unos pasos de allí.

Veredicto: 4 Bracas.

 

Fitz’s Bar (Mauritskade 61, 1092 AD)

Tras pasar por el minimalista e impecable baño, finalmente entré al Fitz’s Bar abriendo la oscura y pesada cortina de terciopelo que protege la entrada. Mis amigos ya estaban sentados disfrutando una de mis recomendaciones, un par de Noam.

Inspirado en los bares de 1920’s, en su menú de cocktails rinde homenaje a la mixología de esa época y a personajes extraordinarios como Ernest Hemingway, Coco Chanel, Albert Einstein, Charlie Chaplin, entre otros. El año pasado fue elegido como el Mejor Nuevo Bar de Cócteles de la ciudad por la revista local especializada en hospitalidad Entree Magazine, por ende, tiene una reputación por mantener. Los vasos de agua reglamentarios en este tipo de bares fueron mantenidos llenos casi todo el tiempo, no así los snacks. Mis amigos se mostraron gratamente sorprendidos por los tragos, que todos venían acompañados por una explicación de los bartenders. Yo cometí el error de pedirme un Highball, del cual ni puedo recordar el nombre, ya que me decepcionó su aburrido leve sabor frutado y la abrumadora presencia de London Essence Soda. Para el segundo trago, fui a lo seguro, un clásico que nunca falla, un Old Fashioned y para el tercero, también, un Manhattan. Mi cuenta fue de €57.50 con propina. Creo que me daría otra vuelta por aquí, pero para sentarme en mi lugar preferido, la barra.

Veredicto: 3½ Bracas.

 

Eetcafe ‘t Pakhuis (Voetboogstraat 10-12, 1012 XL)

Recién mudada, el dos de enero en otro día horrendo de frío y lluvia, necesitaba urgentemente equiparme con una máquina que me prepare mi indispensable café mañanero, por lo que fui para el centro en dicha misión. Enfundada en mis pantalones y chaqueta impermeables, luego de conseguir una pequeña cafetera que entrara en mi estrecha cocina, tenía mucha hambre y nada que cocinar en mi nuevo hogar. Por lo que, tras haber comprado una agenda para organizar mis planes de conquistar el mundo, cuando caminaba insultando a la madre naturaleza por la condiciones climáticas de este país, vi un cartel en la vereda que rezaba: ‘Pepersteak, frites and salad’ por €16.95… Me paré a curiosear el lugar desde afuera y me pintaba a el típico para turistas que suelo evitar, pero se veía acogedor, así que entré.

Eran alrededor de las 16:30, por ende me sorprendió gratamente que la cocina estuviera abierta. Uno de los camareros, me dio una mesa enseguida. Le pedí para tomar un ‘vaasje‘ (vaso de cerveza en holandés) y para comer el Pepersteak, frites and salad/Bife a la pimienta, papas fritas y ensalada. La comida llegó relativamente rápido y era tal cual lo decía el menú, sin ingredientes raros ni complejos, comida simple, bien hecha que te llena el estómago y acaricia el alma, sobre todo con este clima. La mayoría del menú se basa en carne, costillas (‘las mejores del pueblo‘) pero también hay pescado, sopas, ensaladas, platos asiáticos, snacks y menú para niños. O sea, hay para todos los gustos… Y la relación precio-beneficio es la mejor que he encontrado hasta el momento.

No por nada esta taverna lleva 30 años abierta, a pesar, de recientemente haber perdido a su dueño, Klaas. Gecondoleerd 💐

Tras terminar el segundo vaasje, pedí la cuenta (€24.35), pasé por el baño y recién ahi me percaté que nunca me saqué los pantalones waterproof. Un look super sexy el mio🤦🏻‍♀️

Veredicto: 4 Bracas. 

 

De Japanner West (Bilderdijkstraat 203, 1053 KS)

Tal como el nombre lo dice, éste es un restaurante de comida japonesa. Otra tarde después del laburo, tenía ganas de comer sushi y caí acá pensando que tendrían. Lamentablemente, sólo ofrecen Nigiri y Uramaki. Tras sacarme el impermeable me senté en la barra cerca de la puerta, y dado el chiflido de viento helado que se filtraba, rápidamente me cambié a otra butaca que tiene vista a la calle. El servicio fue bastante precario, pedí para tomar una ‘fluitje‘ (otro nombre para un vaso de cerveza pequeño) y para comer el Japanese Bonito Tuna Tataki, que consistió de tres pequeñas rebanadas de bonito selladas con ajo, jengibre, cebolla, shiso y aderezo de soja y yuzu. Luego llegaron los Wagyu Beef Gyoza, 3 dumplings con salsa de soja y vinagre, totalmente olvidables por su escaso sabor. Pedí un último plato, ya que todavía estaba con hambre, aunque intuía que me iba a arrepentir. Así llegó al rato el Pork Chashu Bao, una especie de mini-hamburguesa cocida al vapor, similar al dumpling, rellena con barriga de cerdo braseado y kimchi. En el interín, logré pedir una segunda cerveza pequeña. Luego de terminar el Bao, pedi la cuenta (€29.50) y nunca más volví.

Veredicto: 1 Braca.

Por ahora, dejo acá, ya que de tanto recordar me está agarrando hambre, y hoy como en casa.

Gracias por leerme, salud!

Algo Sibarita

 

Pd.: si tienen ganas de ver y escuchar mis historias culinarias en tiempo real, me pueden seguir en Instagram 😊

Pd.2: sigo intentando que ésto llegue algún día a los ojos de Lionel Messi, se agradece la difusión: https://youtu.be/BGeMbgI9i5k 

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