Tras haber recibido una generosa lista de recomendaciones en mi última visita a Kaagman & Kortekaas, de a poco, cuando me pintaba fui visitando dichos establecimiento gastronómicos. En este afán de querer comer siempre rico cuando como afuera, no siempre uno encuentra lo que busca, pero tal vez lo que uno necesita, parafraseando al gran dúo de filósofos Richards+Jagger.
A continuación, brevemente les cuento mis veredictos, basándome en los siguientes aspectos de dichas experiencias:
- Exquisitez del menú
- Calidad y calidez del servicio
- Atmósfera
- Relación precio-beneficio
- Je ne sais quoi…
Café Parlotte (Westerstraat 182, 1015 MR) Menú francés. La recomendación fue principalmente por la carta de vinos y la primera vez caí un domingo. La anfitriona, llamada Marjolein, fue desde el minuto cero super simpática y buena onda, más aún cuando me alentó a practicar mi holandés con mucha paciencia. Tuve suerte de que me diera una butaca en la barra, ya que este lugar está siempre lleno. Por lo que recomiendo, si van en pareja o en grupo, reservar o van a tener que esperar largamente. Como eran casi las cuatro de la tarde, primero pedí un cappuccino y me acercaron una botella de agua. Luego, para comer pedí una tostada con anchoas, caracú y perejil y la brandade con pulpo y chorizo. Riquísimo todo. De beber, pedí una copa de Riesling sin alcohol que no estaba tan mal como suelen ser este tipo de vinos. Y para despedirme, me pedí el Canelé de Bordeaux y una copita de Limoncello. Me encantó el ambiente, super vibrante y animado y la atención de todo el staff. Son esos lugares que te hacen sentir acompañada, a pesar de estar sola. Pedí la cuenta (€34.50 + propina). Y volvi. Sólo que la segunda vez, pedí las almejas (sin cilantro!) y estaban excesivamente saladas. Acompañé con un vaso de Weingut Pflüger Weissburgunder, postre del dia y coroné con una copa de vino dulce Henriques & Henriques. A pesar, de que la comida me decepcionó, la pasé muy bien. La cuenta fue €39.50 + propina. La tercera vez, fue un miércoles y no encontré lugar. La cuarta y por ahora, más reciente visita en marzo, fuimos con mi hermana y pequeño sobrino, por lo que reservé (con un depósito de €45) y finalmente pude probar el Côte de Boeuf con guarnición de papas al horno y ensalada de lechuga mantecosa. Como demora aproximadamente 25 minutos, pedimos una tostada de achicoria roja, pan con manteca y unas aceitunas porque el pequeño come como lima nueva. Para beber, un par de Leffe Blonde sin alcohol. El servicio ésta vez, fue un poco más lento y menos atento que lo habitual, pero muy amable como siempre. Debo admitir que la carne, era una porción generosa pero no me convenció. No estaba muy sabrosa y a pesar de estar roja estaba seca. Culminamos con un postre para mi sobrino, el Mousse de Chocolate con avellanas que a él tampoco le fascinó. La cuenta fue €108.75+propina. Para mi pesar, ya que le tenía fe, creo que el bife no amerita la inversión.
Veredicto: 4 Bracas. Me gusta mucho este lugar. No tanto por el menu que a veces falla – por lo que ya voy con menos expectativas -, pero tiene ese no se qué, que invita a volver, ya que siempre la pasé muy bien.
Domenica Restaurant (Noordermarkt 7, 1015 MV). Menú italiano. En la misma semana, pero un viernes, después del laburo encaré para este otro recomendado. Como de costumbre, sin reservar en esta ciudad se complica, pero conseguí sentarme en la barra por una hora y cuarto, ya que estaba todo reservado. El menú cambia a diario y semanalmente, de acuerdo a los productos disponibles por temporada. Me pedí para comer de entrada, Bone marrow langoustine/Caracú con langostino. Soy muy fanática de la medula ósea. Esta vez, una propuesta inusual, mezclada con langostino. Una bomba. Como podrán ver en la foto, era un hueso abundante, bastante salado, acompañado con pan. Creo que es ideal para compartir porque cae bastante pesado. Antes de terminarlo, ya me estaba preguntando cómo iba a hacer lugar al plato principal: Linguine, grey mullet, bottarga/Linguini, salmonete, botarga. Un plato correcto, del cual no recuerdo haberme volado la cabeza, pero sí, que estaba rico y la pasta a punto, que es lo mínimo que se puede esperar de un restaurante en la guía Michelin… Para tomar, pedí una copa de Chardonnay Bourgogne Tonnerre ‘Les Boutots’ y para el segundo, una copa de Frank Cornelissen Susucaru Rosso Nerello Mascarese. Acá cobran el servicio de agua, lo cual no es inusual tampoco. Terminé llena, y como tenía el tiempo contado y cero lugar para postre, a las 20:01 estaba pagando la cuenta (€70,50+propina).
Veredicto: 2½ Bracas. No he vuelto a Domenica, ya que el servicio fue eficiente pero impersonal y distante. El lema en su menú reza: «La comida es el lenguaje que elegimos para contar nuestra historia, y la narrativa que contribuye a escribir la tuya». En mi caso, en esta única visita, no quedaron muchas historias para contar. Tal vez, en otra ocasión.
METRO Café Restaurante (Asterwerg 22, 1031 HP) Menú mezcla de italiano, español y holandés. Éste fue recomendado para el almuerzo. Sin embargo, ese lunes lluvioso en el que tenía el dia libre, se me hizo medio tarde y llegue casi 15 minutos para las 5 de la tarde. Por lo que no pude probar el almuerzo, pero me entretuve con unos Bar Snacks, hasta que abrió la cocina para el horario cena a las 6 de la tarde. Pedí Coppa Benese (Embutido de cerdo típico de Italia), las Hollandse scheermessen met peterselie en knoflook/Navajas holandesas con perejil y ajo y las Croquetas garnaal met parelgort/Croquetas de gambas con cebada perlada. Acompañé bebiendo una copa de vino blanco orgánico catalán Celler_Credo, And The Winner is… El lugar estaba casi vacío, con algunos comensales en la esquina de la enorme barra de hormigón. Me sorprendió un poco que todo el staff, incluído la gente en la cocina, eran muy jóvenes. Fueron todos super amables y cálidos, y me hablaban despacio así les podia seguir la conversación en holandés. Habiendo comido las tapas, ya la cocina estaba abierta para la cena, y tienen una interesante propuesta de tres platos. Yo opté sólo por un principal: Gebraden baambrugs big met crepinette van de schouder, wonder van scheemda erwten, Bloemendaalse gele en salsa verde/Lechón de Baambrugs asado con crépinette de paleta, guisantes de Scheemda, col amarillo de Bloemendaal y salsa verde – El cerdo de Baambrugs es un cruce de razas de cerdos antiguas de desarrollo propio, y se denomina así, porque el cruce tiene su origen en Baambrugge. Como habrán percibido, hay un claro orgullo y énfasis en los productos regionales. Acompañé con una copa de tinto blend Corbières ‘Sainte Marie’, 2021 ya que me tentó ver la botella en frente mío. Como me quedaba un poco de lugar, también comí postre, Flan met wei-karamel en kletskop/Flan con caramelo de suero de leche y kletskop (Una galletita delgada a base de azúcar y manteca)… Y para rematarla, porque me pareció barato, pedí un Old Fashioned, pero este último se los tuve que devolver, ya que los chicos no sabían como prepararlo y me sirvieron un vaso de whisky escocés con hielo. Así que, opté por un Vermouth. Me gustó mucho del menú que hay amplias opciones sin alcohol. Cuando quise acordar, ya varias meses estaban ocupadas en el amplio piso estilo industrial. Se habían hecho casi las 7:30 de la tarde y una vez que junte coraje para enfrentar la lluvia, pedí la cuenta (€69+propina) y me indicaron que tenía que ir a pagar al mostrador del otro lado del salón.
Veredicto: 3 Bracas. Metro fue una experiencia satisfactoria. No me queda muy a mano, ya que está ubicado en Amsterdam Norte, ferry de por medio. Pero si anduviera por la zona con hambre, me daría otra vuelta.
Pendergast (Groen v Prinstererstraat 14, 1051 EE) Menú estadounidense. La recomendación fue donde comer carne ahumada básica, sin complicaciones ni lujos. Fue así, que antes de Navidad, tentada de comer carne vacuna fui para esta ‘casa de humo’. Voy a ser breve, porque fue una experiencia olvidable. Tardecita de invierno con lluvia, como de costumbre. Llegué al restaurante, el cual no es muy grande, y estaba casi lleno, por lo que me ubicaron en una butaca de la pequeña barra, molestando un poco al comensal de la mesa, cuando me tuve que mover para ir al baño. El servicio fue eficiente pero cero amigable. Pedí para comer la Beef Brisket de Angus Negro de USA, con la opción de ensalada y pan de maíz. Me la sirvieron enseguida, en menos de 5 minutos. Básicamente, dos tiras de carne tiernizada por la cocción lenta. Para beber, acompañé con dos copas de Luigi Boveri Barbera ‘Boccanera’. La porción alcanzó para llenarme y una vez que terminé, pedí la cuenta (€40.50 sin propina) y me fui para nunca más volver.
Veredicto: 2 Bracas.

Caffé Toscanini (Lindengracht 75-79, 1015 KD) Menú italiano. Hasta el momento, éste es mi Top 1 en la Lista de Kortekaas. Después de que me rechazaran por falta de lugar para uno en Café Parlotte, me fijé en mi lista de pendientes en mi Google Maps y estaba a escasos minutos en bicicleta de este lugar. Era miércoles, entré por la doble puerta, y esperé al lado de la barra y ver si tenía mejor suerte. Afortunadamente, me ubicaron en una de las mesitas situadas antes del salón principal. Me encantó ese espacio porque podia ver quién entraba y salía. Para tomar, pedí una Warsteiner sin alcohol, y me trajeron agua (gratuita), pan casero y aceite de oliva. Una de las chicas me enumeró los especiales del día y me tenté con la entrada ‘Carne Cruda’, una especie de tártaro/carpaccio con burrata y tempura de zucchini, que estaba exquisito. De principal, estaba en una disyuntiva entre dos platos, ya que me encanta el pulpo, pero le tenía miedo a la descripción del plato: Calamarata con polpo piccante, por lo que le consulté a la camarera que tan picante era… Me aseguró que tenía cierto picor, pero no mucho, «nada que ver con el picante asiático» me dijo… Tendría que haberme decidido por el otro plato, ya que, luego de un primer bocado de la pasta al dente, mi garganta ardía de lo picante que estaba. Mala mía, tengo que dejar de confiar cuando me dice: ‘No, no es muy picante‘, porque para mi paladar es un fuego. Lamentablemente no lo disfruté, a pesar de que rescato la cocción y el sabor, y que los pedazos de pulpo eran generosos. A pesar de este detalle con la comida, la pasé muy bien. El ambiente era bulliciosamente alegre, y mientras estaba ahi sentada cómodamente, pensé en que me gustaría volver con amigos y después de la Copa América, cuando ya me permita acompañar una buena cena con una botella de vino. Los detalles de la decoración te llevan a la bella Italia y a su legado gastronómico, histórico y cultural. Me hubiera encantado probar un postre, pero hubiera sido un exceso. Pedi la cuenta (€44.50+propina), saludé al amable chico que estaba en la barra y me devolvió mi impermeable colgado al entrar.
Veredicto: 4½ Bracas. Toscanini, me verás volver. Altamente recomendado.
Me quedan aún dos lugares por visitar para completar la Lista, Choux y Coulisse, sólo que éste ultimo, Bram me dijo que no lo recomendaba para ir sola. Lo cual, ya le quita atractivo. No me gusta tener que depender de compañía para hacer o dejar de hacer las cosas que me gustan, especialmente para comer lo que no se come en casa.
Gracias por leerme, salud!
Algo Sibarita
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Pd.2: sigo intentando que ésto llegue algún día a los ojos de Lionel Messi, se agradece la difusión: https://youtu.be/BGeMbgI9i5k
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